28 de oct. de 2011

Oración del payaso




Señor:
Soy un trasto, pero te quiero.
Te quiero terriblemente, locamente, que es
la única manera que tengo yo de amar.
Porque, ¡sólo soy un payaso!.

Ya hace años que salí de tus manos,
pronto, quizá, llegará el día en que
volveré a Ti...

Mi alforja está vacía, mis flores
mustias y descoloridas
sólo mi corazón está intacto...
Me espanta mi pobreza,
pero me consuela tu ternura.

Estoy ante Ti como un
cantarillo roto, pero con mi
mismo barro puedes hacer
otro a tu gusto...

Señor:
¿Qué te diré cuando me pidas
cuentas? Te diré que mi vida,
humanamente, ha sido
un fallo, que he volado
muy bajo.


Señor:
Acepta la ofrenda de este atardecer...
Mi vida, como una flauta, está llena
de agujeros...
pero tómala en tus manos divinas.
Que tu música pase
a través de mí y llegue
hasta mis hermanos
los hombres, que sea
para ellos ritmo y melodía
que acompañe su caminar,
alegría sencilla
de sus pasos cansados...



Menchu Soler

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